-Mamá, papá, me voy que he quedado-anunció Alicia entrando en el salón al tiempo que les daba un beso.
-Vale cariño-dijo Ruth-no vuelvas muy tarde-añadió un poco preocupada. Ultimamente Alicia estaba muy rara. Apenas pasaba tiempo en casa y salía mucho. Esperaba que aquello no influyerá en sus notas.
El portazo de la puerta acalló la voz de Ruth y Alicia ajena a las palabras de su madre sacó su mp3, y como siempre hacía, se dispuso a refugiarse en aquello que más amaba: la música. Era lo que siempre hacía cuando quería escapar, cuando tenía problemas. La música siempre estaba con ella y así sería pasará lo que pasase.
Ruth observó a su hija desaparecer en el umbral de la puerta, miró a su marido y le preguntó en un susurro-¿Tú sabes si Alicia tiene algún problema?.Estoy preocupada por ella.
Antonio miró a su mujer-No que yo sepa-declaró y añadió a continuación-ya sabes cómo es. Habrá discutido con alguna amiga o algo. Lo normal, vamos.
-Hablaré con ella-dijo finalmente Ruth mirando a su marido, o mejor dicho hablaremos con ella-se corrigió antes de abandonar la habitación, dejando a Antonio inmerso en sus pensamientos.
Alicia se colocó la bufanda y se puso los guantes y salió a la calle. Odiaba abrigarse pero hacía mucho frío fuera y no quería que su madre la riñera si se ponía mala. Mientras iba camino de su cita sintió un ruido en su bolso. Miró y vió que acababa de recibir un mensaje.
¿K pasa tia? tas desaparecida..ya toi aki.yamame y tomamos algo.
Era un mensaje de Ester, su mejor amiga que acababa de volver de vacaciones. Que suerte tenía pensaba Alicia-siempre estaba viajando. Con lo que le gustaba a ella viajar y casi nunca podía. Ya la llamaría, pensó y guardó de nuevo su móvil.
-¡¡Hola!!, ¿hay alguien en casa?-dijo Paula al tiempo que dejaba su carpeta en la mesa del recibidor.
¿Alicia?, ¿Mamá?, ¿Papá?-llamó Paula y se diriguió a la cocina. Allí estaba su padre con un vaso de agua en la mano, pero nada concentrado en beber.Estaba tan ensimismado que no se había dado cuenta de la presencia de su hija pequeña y de que esta le estaba observando. Al verlo así, Paula se asustó-papá ¿estás bien?-susurró tocándole la mano que estaba libre. Antonio se sobresaltó, derramando un poco de agua al oir la voz de su hija. Sacudió la cabeza y añadió-Sí pequeña. Estoy bien. Solo me has asustado, no te había oido llegar.
-Vale, entonces me voy a mi cuarto-anunció Paula más tranquila.
-Espera hija,tengo que preguntarte una cosa importante-dijo Antonio antes de que Paula pudiera dar un solo paso. Yo sé que Alicia te lo cuenta todo-prosiguió-Tu madre y yo estamos preocupados por ella, así que es importante que me respondas con sinceridad-añadió con firmeza-¿Tú sabes si tiene algún problema?.
A lo lejos se oyó el reloj de la plaza.
-¡Las 8!-Exclamó Alicia.-Ya llego tarde-añadió.-Espero que Rubén no lleve mucho esperando, y diciendo esto echo a correr. No le gustaba hacer esperar.
Desde lo lejos lo divisó, con su cazadora negra. Estaba guapísimo. Una sonrisa recorrió su rostro. La verdad es que era un chico muy guapo. Pero aquello no cambiaba nada, recordó, borrando aquella estúpida sonrisa de su cara. Notaba que cada día tenían menos en común. Que sus caminos seguían rumbos diferentes. No buscaban lo mismo. Él quería avanzar y ella no estaba preparada todavía para dar ese paso, y que fuera tan terriblemente guapo no cambiaba nada. No cambiaría de opinión por eso.
-Eyyyy guapo-le dijo tocándole en el hombro-¿llevas mucho tiempo esperando?
Rubén se volvió al sentir que alguien le tocaba-Ahhh, eres tú-exclamó con no demasiado entusiasmo en su voz.
-No, acabó de llegar-respondió mirando a Alicia.- Tú dirás-añadió con pasotismo, plantándole un beso que Alicia decidió esquivar.
-Tengo que contarte algo importante-anunció Alicia.
-¡Qué casualidad!, yo también tengo que contarte algo a tí-añadió Rubén.
Paula subió las escaleras que llevaban a su habitación. Bueno a la habitación que compartía también con su hermana, aunque ya sabía que sería por poco tiempo y pronto sería solo suya.Una sonrisa iluminó su rostro.
Encendió el ordenador y se metió en el tuenti. Últimamente casi no entraba. Siempre estaba conectada su hermana. Se preguntaba qué se traería Alicia entre manos. Se sorprendió al ver que su hermana no había cerrado la sesión y decidió aprovecharse de aquella oportunidad. A lo mejor descubría que le pasaba a Alicia.
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