Al día siguiente Alicia se levantó bastante animada. Hoy comenzaría su plan. Empezó a recoger, fregó la loza y limpió la casa, tal y como hacía cada mañana desde que se había ido a vivir con su padre. Después de comer se dirigió al armario y empezó a mirar su ropa. No sabía que ponerse. No quería parecer una buscona pero tampoco una estrecha. Al final se decidió por unos vaqueros bastante ajustados y una camiseta un poco escotada. Le gustaba insinuar más que enseñar. Y se calzó unas botas con un poco de tacón. Se encaminó al baño rezando porque su padre no le preguntara que a donde iba vestida de tal forma y para su suerte vio con alivio que la puerta del salón estaba cerrada lo cual significaba que su padre o estaba viendo la tele o dormía la siesta. Cogió su cazadora de cuero que estaba colgada en el hall, metió en su pequeño bolso lo necesario y salió de casa cerrando la puerta con sigilo. Después de caminar unos 5 minutos llegó al parque donde había quedado con el chico del mensaje privado. De pronto cayó en la cuenta de que no sabía quién era ni como lo reconocería , estaba apunto de irse cuando una voz hizo que se girara.
Alicia-dijo la voz.
David-¿eres tú quién me ha citado aquí?-dijo Alicia reconociendo aquella voz
Se giró y allí detrás de ella estaba un chico alto, moreno y de ojos claros. Era David
Siempre me han dicho que hay que luchar por aquello que deseas, por tus sueños. Tener prioridades. Y siempre he tenido claro que mi mayor prioridad en esta vida,es ser feliz.
cartas
miércoles, 21 de diciembre de 2011
domingo, 18 de diciembre de 2011
capítulo XI: una decisión equivocada (segunda parte)
Alicia se dispuso a contestar aquel email. Era de un chico que había agregado en una red social llamada badoo. No lo conocía de nada sólo habían chateado un par de veces pero le valía para empezar con su plan. Simplemente quedaría, tontearía con él y se refugiaría en aquel chico, nada más no quería nada serio con nadie pero necesitaba estar con alguien y aquel chico parecía majo. Le inspiraba confianza y todo pero solo sería un "rollo" de un día o de unos días, algo que le ayudara a sobrellevar todo lo que de pronto se le había venido encima.
Las manos de Rubén acariciaron su cuerpo. Ester sonreía feliz envuelta semi desnuda en aquella manta color púrpura, se estremecía, había deseado tantas veces ese momento. No podía creerse que estuviera pasando de verdad. Rubén también sonreía nunca hubiera imaginado que aquella estúpida rubia fuera tan fácil de convencer. El primer día con ella y ya se la había tirado. Había sido más fácil de lo que pensaba. Ahora solo tenía que fingir todo lo que quisiera que aquel juego durara y no creía que eso fuera ningún problema.
Las manos de Rubén acariciaron su cuerpo. Ester sonreía feliz envuelta semi desnuda en aquella manta color púrpura, se estremecía, había deseado tantas veces ese momento. No podía creerse que estuviera pasando de verdad. Rubén también sonreía nunca hubiera imaginado que aquella estúpida rubia fuera tan fácil de convencer. El primer día con ella y ya se la había tirado. Había sido más fácil de lo que pensaba. Ahora solo tenía que fingir todo lo que quisiera que aquel juego durara y no creía que eso fuera ningún problema.
capitulo XI: una decisión equivocada
Alicia se tumbó en la cama e hizo un repaso de las últimas semanas de su vida: dos traiciones y la separación de sus padres, no sabía muy bien cómo afrontar todo eso. Era una chica fuerte pero sabía que no le resultaría fácil superar la separación de sus padres y menos aún la traición de la que había sido su "mejor" amiga. Qué su historia con Rubén hubiera acabado era lo de menos, su madre siempre le decía que tíos los había a patadas. Alicia cogió el portátil con desgana para mirar si tenía algún email nuevo o algún mensaje que le devolviera un poco las ganas de sonreir. Entró al tuenti y borró a Ester, no quería saber nada de ella nunca más, le había hecho muchísimo daño. Entonces se dio cuenta de que todo le había pasado por ser tan buena e ingenua y tomó una decisión nunca más jugarían con ella ahora empezaba su turno. Ahora sería ella la que disfrutaría, vacilaría y jugaría con la gente. A partir de ese momento su corazón iba a ser de hielo, lo protegería a capa y espada y solo alguien bueno de verdad podría romper su coraza y enseñarle a confiar de nuevo en los demás.
Todos esos pensamientos recorrían la mente de Alicia mientras deslizaba el ratón por la pantalla de su ordenador en busca de algo que saciará su sed de venganza. De pronto sus ojos se detuvieron en un email de un chico que le había escrito. Alicia sonrió aquello es lo que estaba buscando.
Todos esos pensamientos recorrían la mente de Alicia mientras deslizaba el ratón por la pantalla de su ordenador en busca de algo que saciará su sed de venganza. De pronto sus ojos se detuvieron en un email de un chico que le había escrito. Alicia sonrió aquello es lo que estaba buscando.
martes, 11 de octubre de 2011
capítulo x: la extraña llamada
Puesto que me lo has pedido tantas veces y sé que de verdad te gusta mi historia, he decidido escribir un capítulo extra esta semana. Creo que mi inspiración se iría sin ti, tú me inspiras, eres mi "muso" por así decirlo.
Alicia observó como se quemaba hasta la última foto y abrió un poco la ventana para que saliera aquella humareda no quería que su padre pensara que había estado fumando, solo le faltaba eso. En aquel instante su móvil comenzó a iluminarse, alguien la estaba llamando. Alicia se enjugó una lágrima y respondió intentando ocultar que había estado llorando. - Digamé- dijo Alicia con la voz algo temblorosa por el reciente llanto.
- Al fin lo has descubierto ¿verdad?-exclamó una voz al otro lado del teléfono. -¿Quién eres?-inquirió Alicia- ¿Y de qué hablas?- Sabes perfectamente a lo que me refiero- respondió aquella misteriosa voz. -Algo en ti sabía que Ester no era de fiar y lo sabes- añadió y sin más colgó. ¿Oiga?, ¿oiga?- inquirió Alicia en vano pues quien fuera ya había colgado. - ¡Ay, Dios mio!- exclamó Alicia desplomándose sobre la cama- menudo día-. Se levantó y cogió su cuaderno, aquel que había decidido que sería su confidente, el único que sabría todo aquello que pasaba por su mente y sin más empezó a escribir.
1-3-08 LHDA
- "Menuda mierda de vida, hoy ha resultado ser uno de los peores días de mi vida, aún peor que el día que recibí la peor noticia de la historia: que mis padres se separaban. Hace unas horas recibí un mensaje de Rubén, mi exnovio, muy extraño por lo cual enseguida deduje que ese mensaje no iba dirigido a mi sino a otra chica a la cual por cierto se refirió como rubia. Rubén y yo hace unos días que lo dejamos, cosa que no me sorprendió mucho la verdad ya que últimamente apenas nos veiamos y cuando quedabamos siempre era yo la que lo proponía de lo cual ya estaba yo bastante harta. Pero lo peor estaba por llegar y es que hace escasos minutos he descubierto la identidad de esa misteriosa rubia. Resulta que esa rubia no era otra que mi "mejor amiga" Ester a la cual conozco desde que era una niña. De golpe he entendido todo, sus risas, sus miradas, sus cuchicheos y por lo visto he debido ser la última en enterarme porque me ha llamado alguien muy extraño al móvil que no he sabido averigüar quien puede ser pero fuera quien fuese también lo sabía. Joder!!!!soy un desastre, primero Rubén y ahora Ester ¿qué más puede pasarme?. Logicamente nuestra amistad se ha acabado para siempre y he quemado hasta la última foto que teníamos juntas. Es que es muy fuerte. ¿No sé qué puedo hacer ahora?. No soy una persona a la que le resulte fácil precisamente hacer amigos."
Alicia dejó el boligrafo encima de la mesa y ocultó el cuaderno en su lugar secreto no quería que nadie lo encontrara, cogió su portátil y lo encendió. Esperó a que se iniciara del todo e inició sesión en su tuenti. Vió que tenía un privado y lo abrió con sorpresa al ver que no conocía al remitente del mismo.
"Alicia al final te enteraste de la verdad. Nunca has hecho caso a tus amigos de verdad. Confiabas demasiado en Ester cuando todos te deciamos que no era trigo limpio. Y tú solita te has caido del burro, ahora ya ves como era en realidad tu gran "amiga". Quizá este mensaje te parezca cruel pero tú sabes que es la verdad. Te espero mañana a media tarde en el mismo parque en el que has sido traicionada. Solo así sabrás quién soy"
Alicia se frotó los ojos una y mil veces y leyó el mensaje otras tantas. Aquello era una cita pero no una cualquiera sino una cita con un desconocido y por lo que veía con un desconocido que en realidad la conocía muy bien, tal vez hasta un amigo suyo. No tenía ni idea de quien podía tratarse y sabía que si quería saberlo tendría que asistir.
Paula encendió la televisión y se tumbó en el sofá. Acababa de volver a casa. ¡Qué fuerte!- exclamó-tapándose la boca con la mano que le quedaba libre, al recordar lo que minutos antes había descubierto.
Alicia observó como se quemaba hasta la última foto y abrió un poco la ventana para que saliera aquella humareda no quería que su padre pensara que había estado fumando, solo le faltaba eso. En aquel instante su móvil comenzó a iluminarse, alguien la estaba llamando. Alicia se enjugó una lágrima y respondió intentando ocultar que había estado llorando. - Digamé- dijo Alicia con la voz algo temblorosa por el reciente llanto.
- Al fin lo has descubierto ¿verdad?-exclamó una voz al otro lado del teléfono. -¿Quién eres?-inquirió Alicia- ¿Y de qué hablas?- Sabes perfectamente a lo que me refiero- respondió aquella misteriosa voz. -Algo en ti sabía que Ester no era de fiar y lo sabes- añadió y sin más colgó. ¿Oiga?, ¿oiga?- inquirió Alicia en vano pues quien fuera ya había colgado. - ¡Ay, Dios mio!- exclamó Alicia desplomándose sobre la cama- menudo día-. Se levantó y cogió su cuaderno, aquel que había decidido que sería su confidente, el único que sabría todo aquello que pasaba por su mente y sin más empezó a escribir.
1-3-08 LHDA
- "Menuda mierda de vida, hoy ha resultado ser uno de los peores días de mi vida, aún peor que el día que recibí la peor noticia de la historia: que mis padres se separaban. Hace unas horas recibí un mensaje de Rubén, mi exnovio, muy extraño por lo cual enseguida deduje que ese mensaje no iba dirigido a mi sino a otra chica a la cual por cierto se refirió como rubia. Rubén y yo hace unos días que lo dejamos, cosa que no me sorprendió mucho la verdad ya que últimamente apenas nos veiamos y cuando quedabamos siempre era yo la que lo proponía de lo cual ya estaba yo bastante harta. Pero lo peor estaba por llegar y es que hace escasos minutos he descubierto la identidad de esa misteriosa rubia. Resulta que esa rubia no era otra que mi "mejor amiga" Ester a la cual conozco desde que era una niña. De golpe he entendido todo, sus risas, sus miradas, sus cuchicheos y por lo visto he debido ser la última en enterarme porque me ha llamado alguien muy extraño al móvil que no he sabido averigüar quien puede ser pero fuera quien fuese también lo sabía. Joder!!!!soy un desastre, primero Rubén y ahora Ester ¿qué más puede pasarme?. Logicamente nuestra amistad se ha acabado para siempre y he quemado hasta la última foto que teníamos juntas. Es que es muy fuerte. ¿No sé qué puedo hacer ahora?. No soy una persona a la que le resulte fácil precisamente hacer amigos."
Alicia dejó el boligrafo encima de la mesa y ocultó el cuaderno en su lugar secreto no quería que nadie lo encontrara, cogió su portátil y lo encendió. Esperó a que se iniciara del todo e inició sesión en su tuenti. Vió que tenía un privado y lo abrió con sorpresa al ver que no conocía al remitente del mismo.
"Alicia al final te enteraste de la verdad. Nunca has hecho caso a tus amigos de verdad. Confiabas demasiado en Ester cuando todos te deciamos que no era trigo limpio. Y tú solita te has caido del burro, ahora ya ves como era en realidad tu gran "amiga". Quizá este mensaje te parezca cruel pero tú sabes que es la verdad. Te espero mañana a media tarde en el mismo parque en el que has sido traicionada. Solo así sabrás quién soy"
Alicia se frotó los ojos una y mil veces y leyó el mensaje otras tantas. Aquello era una cita pero no una cualquiera sino una cita con un desconocido y por lo que veía con un desconocido que en realidad la conocía muy bien, tal vez hasta un amigo suyo. No tenía ni idea de quien podía tratarse y sabía que si quería saberlo tendría que asistir.
Paula encendió la televisión y se tumbó en el sofá. Acababa de volver a casa. ¡Qué fuerte!- exclamó-tapándose la boca con la mano que le quedaba libre, al recordar lo que minutos antes había descubierto.
capítulo IX: resentimiento
Alicia los vió y se dió la vuelta. Las lágrimas no dejaban de salir de sus ojos.¿Cómo había podido Ester hacerle eso? ¿Cómo había estado tan ciega y no había visto lo que pasaba?. De pronto había entendido todo, aquellas miradas entre los dos, aquellas risitas cuando alguna vez ella tenía que ausentarse por unos instantes y les dejaba solos. - Seré tonta- exclamó para sus adentros, -por eso me decía que era un capullo que no me merecía- Menuda zorra.- Nunca volveré a dirigirle la palabra.
-Estás guapísima hoy Ester-exclamó Rubén cuando sus ojos se posaron sobre la muchacha rubia.- Pareces una princesa- Ester sonrió ruborizada por los piropos que el muchacho le propiciaba, ajena a que unos metros atrás alguien la observaba y a que Alicia había descubierto su secreto. Por unos instantes lo había olvidado, había olvidado su plan y su traición. Un plan que tal y cómo lo había planeado estaba dando resultado, estaba segura de que aquella noche terminaría por seducirlo o al menos eso esperaba. Sabía que más tarde o más temprano alguien descubriría lo que había hecho y entonces Alicia no tardaría en saberlo.
Rubén ni siquiera había pensado en eso. Él sabía que aquella chica era un blanco fácil. Alicia nunca lo había sido, en realidad nunca le había gustado demasiado y por lo tanto le daba igual lo que ella pensara de aquello. Él iba a su bola, era un egoísta y no sentía la más mínima compasión por ella, en realidad ni por ella ni por nadie. Sólo quería sacar lo que pudiera de aquella situación, ni loco pensaba volver a adentrarse en una relación con nadie. Le gustaba mucho más ir de flor en flor, picoteando hoy de aquí y mañana de allí, las relaciones serias no eran de su agrado. Demasiado compromiso, demasiada responsabilidad, él solo quería divertirse y con esa finalidad había quedado con Ester.
Alicia llegó a casa y entró pegando un fuerte portazo al cerrar la puerta tras ella. Por suerte su padre no estaba en casa. Mejor no tenía ganas de explicar aquello. Entró en su cuarto dispuesta a saciar su dolor de la forma que fuera posible. Necesitaba desahogarse de alguna manera. Se subió a una silla y empezó a tirar al suelo todos los álbumes de fotos que tenía y buscando cómo una loca deshechar aquel insoportable dolor de su alma, buscó todas las fotos que tenía con Ester y con un mechero empezó a quemarlas. Con lágrimas en los ojos vió como una a una aquellas fotos se consumían por el fuego, tal y como se había consumido una amistad de años, hasta no quedar más que unas escasas cenizas.
-Estás guapísima hoy Ester-exclamó Rubén cuando sus ojos se posaron sobre la muchacha rubia.- Pareces una princesa- Ester sonrió ruborizada por los piropos que el muchacho le propiciaba, ajena a que unos metros atrás alguien la observaba y a que Alicia había descubierto su secreto. Por unos instantes lo había olvidado, había olvidado su plan y su traición. Un plan que tal y cómo lo había planeado estaba dando resultado, estaba segura de que aquella noche terminaría por seducirlo o al menos eso esperaba. Sabía que más tarde o más temprano alguien descubriría lo que había hecho y entonces Alicia no tardaría en saberlo.
Rubén ni siquiera había pensado en eso. Él sabía que aquella chica era un blanco fácil. Alicia nunca lo había sido, en realidad nunca le había gustado demasiado y por lo tanto le daba igual lo que ella pensara de aquello. Él iba a su bola, era un egoísta y no sentía la más mínima compasión por ella, en realidad ni por ella ni por nadie. Sólo quería sacar lo que pudiera de aquella situación, ni loco pensaba volver a adentrarse en una relación con nadie. Le gustaba mucho más ir de flor en flor, picoteando hoy de aquí y mañana de allí, las relaciones serias no eran de su agrado. Demasiado compromiso, demasiada responsabilidad, él solo quería divertirse y con esa finalidad había quedado con Ester.
Alicia llegó a casa y entró pegando un fuerte portazo al cerrar la puerta tras ella. Por suerte su padre no estaba en casa. Mejor no tenía ganas de explicar aquello. Entró en su cuarto dispuesta a saciar su dolor de la forma que fuera posible. Necesitaba desahogarse de alguna manera. Se subió a una silla y empezó a tirar al suelo todos los álbumes de fotos que tenía y buscando cómo una loca deshechar aquel insoportable dolor de su alma, buscó todas las fotos que tenía con Ester y con un mechero empezó a quemarlas. Con lágrimas en los ojos vió como una a una aquellas fotos se consumían por el fuego, tal y como se había consumido una amistad de años, hasta no quedar más que unas escasas cenizas.
martes, 4 de octubre de 2011
capítulo 8: la traición
Rubén salió de su casa, sin percatarse de que alguien le estaba siguiendo. Se detuvo un segundo para mirar la hora y continuó caminando, había quedado en un parque no muy lejos de allí. Alicia observaba con cautela cada uno de sus movimientos no quería que él la descubriera, no le gustaba eso de tener que seguirlo pero ese mensaje estaba segura de que era la respuesta a todas las preguntas que emanaban de su cabeza.
Ester sacó un espejo ya era casi la hora y necesitaba saber si seguía impoluta, perfecta. Se miró y sonrió aliviada, por suerte ni un pelo fuera de su lugar y el maquillaje seguía perfecto. Esperaba que él fuera puntual. No le gustaba nada que la hicieran esperan. De pronto recordó algo que borró su sonrisa de un soplido, hacía años en aquel mismo parque había conocido a alguien muy especial, muy cerca de donde ahora se encontraba sentada. Ella estaba jugando en aquel parque cuando oyó a alguien llorar. No tardó en divisar que se trataba de una niña de más o menos su edad que lloraba porque se había caído, asustada por la herida de su rodilla de la cual emanaba bastante sangre. Fue entonces cuando ella se acercó y la acompañó hasta donde se encontraban sus padres que la curaron, y entonces también se hicieron amigas. Eran las mejores amigas del mundo, cuando una lloraba la otra se sentía triste y cuando reía la otra también lo hacía. Habían compartido mil secretos. Y ahora ¿qué pasaría?. Ahora todo iba a cambiar, después de aquella tarde no sería capaz de ni siquiera mirarla a la cara; pero ya no había vuelta atrás. De repente un leve ruido la sobresaltó, se giró y allí estaba él. Una sonrisa amarga apareció en su rostro.
Alicia también lo vió y la vió a ella. Las lágrimas empezaron a surcar por todo su rostro. Ahora lo entendía todo. Y lo que más le dolía no era que él la hubiera utilizado sino la traición de ella.
Ester sacó un espejo ya era casi la hora y necesitaba saber si seguía impoluta, perfecta. Se miró y sonrió aliviada, por suerte ni un pelo fuera de su lugar y el maquillaje seguía perfecto. Esperaba que él fuera puntual. No le gustaba nada que la hicieran esperan. De pronto recordó algo que borró su sonrisa de un soplido, hacía años en aquel mismo parque había conocido a alguien muy especial, muy cerca de donde ahora se encontraba sentada. Ella estaba jugando en aquel parque cuando oyó a alguien llorar. No tardó en divisar que se trataba de una niña de más o menos su edad que lloraba porque se había caído, asustada por la herida de su rodilla de la cual emanaba bastante sangre. Fue entonces cuando ella se acercó y la acompañó hasta donde se encontraban sus padres que la curaron, y entonces también se hicieron amigas. Eran las mejores amigas del mundo, cuando una lloraba la otra se sentía triste y cuando reía la otra también lo hacía. Habían compartido mil secretos. Y ahora ¿qué pasaría?. Ahora todo iba a cambiar, después de aquella tarde no sería capaz de ni siquiera mirarla a la cara; pero ya no había vuelta atrás. De repente un leve ruido la sobresaltó, se giró y allí estaba él. Una sonrisa amarga apareció en su rostro.
Alicia también lo vió y la vió a ella. Las lágrimas empezaron a surcar por todo su rostro. Ahora lo entendía todo. Y lo que más le dolía no era que él la hubiera utilizado sino la traición de ella.
martes, 27 de septiembre de 2011
CAPÍTULO VII: EL DESCUBRIMIENTO
Ya casi era la hora. ¿Quién seria esa "rubia"?-se preguntaba al tiempo que terminaba de maquillarse. Aquella costumbre era nueva para ella. No hacia mucho que se maquillaba. Nunca lo había considerado necesario hasta hacia muy poco tiempo. Cogió su cazadora favorita y se la puso. De pronto cayó en algo en lo qué antes no había reparado, no sabía en qué parque había quedado Rubén. No lo especificaba en el mensaje. ¿Qué haría ahora?. Había muchos parques en su ciudad. Entonces una leve mueca apareció en su rostro. Se le acababa de ocurrir una idea.
Ester empezó a desenredar su largo cabello con sumo cuidado. Le encantaba su pelo dorado y los tirabuzones que se formaban cada vez que lo cepillaba. Ya faltaba poco para ese gran momento, aquel que llevaba años esperando. Llevaba pillada por un chico muchos años y ahora por fin se le había presentado una gran oportunidad que no pensaba desaprovechar. Se miró al espejo al tiempo que escogía un rojo cereza para sus labios. Sabía que era muy guapa y cómo resaltar su belleza. Sonrió al ver su reflejo en el espejo. Sí, estaba realmente deslumbrante.
-Papá, me voy a la calle-exclamó Alicia al tiempo que cogía su bolso favorita de la percha del recibidor. Comprobó que llevaba lo indespensable en él y salió por la puerta intentando no cerrar demasiado fuerte.
-Muy bien Rubén-ya se cómo descubrirte-se dijo para sí misma.
Paula se conectó al tuenti. Tenía un privado y varios comentarios en fotos. Abrió el mensaje privado y se sorprendió al ver que era de una persona desconocida para ella. Pero lo qué más le sorprendió fue lo que ponía.
¿De verdad qieres sabr el secreto de tu hermana?. Sal de casa y siguela.
Paula no sabía quién le había mandado aquel mensaje. Pinchó en el nombre del destinatario para ver si reconocía a la persona por su foto, pero aquel tuenti estaba privatizado y no podía ver de quien se trataba. Miró la pantalla y releyó el mensaje hasta casi aprenderselo de memoria mientas pensaba qué podía hacer. Podía ignorarlo o por el contrario espiar a su hermana. Tal vez fuera una broma de alguien de mal gusto, pero ¿y si fuera verdad qué así iba a descubrir el secreto de Alicia?.
Alicia llegó a una gran casa. Había estado en ella muchas veces. Era la casa de Rubén. Se escondió, ahora solo faltaba que saliera Rubén y le seguiría. Se preguntaba si tardaría mucho en aparecer. Hacía mucho frío para estar parada. Esperaba que no tardara mucho en salir de casa. De pronto la puerta se abrió. Alicia reconoció nuevamente aquella cazadora. Desde su escondite vió alarmada como Rubén se detenía al salir de casa. Se asustó y a punto estubo de desvelar su escondite pensando que la había descubierto, pero no, vió con alivio que el chico no la había visto. Rubén sacó su móvil, leyó algo y sonrió. Alicia lo observaba desde su escondite, esperando el momento para seguirlo. Muy pronto iba a saber qué se traía entre manos. Sonrió feliz, tan ensimismada en su plan que no se dió cuenta de que desde la lejanía alguien la observaba.
Ester empezó a desenredar su largo cabello con sumo cuidado. Le encantaba su pelo dorado y los tirabuzones que se formaban cada vez que lo cepillaba. Ya faltaba poco para ese gran momento, aquel que llevaba años esperando. Llevaba pillada por un chico muchos años y ahora por fin se le había presentado una gran oportunidad que no pensaba desaprovechar. Se miró al espejo al tiempo que escogía un rojo cereza para sus labios. Sabía que era muy guapa y cómo resaltar su belleza. Sonrió al ver su reflejo en el espejo. Sí, estaba realmente deslumbrante.
-Papá, me voy a la calle-exclamó Alicia al tiempo que cogía su bolso favorita de la percha del recibidor. Comprobó que llevaba lo indespensable en él y salió por la puerta intentando no cerrar demasiado fuerte.
-Muy bien Rubén-ya se cómo descubrirte-se dijo para sí misma.
Paula se conectó al tuenti. Tenía un privado y varios comentarios en fotos. Abrió el mensaje privado y se sorprendió al ver que era de una persona desconocida para ella. Pero lo qué más le sorprendió fue lo que ponía.
¿De verdad qieres sabr el secreto de tu hermana?. Sal de casa y siguela.
Paula no sabía quién le había mandado aquel mensaje. Pinchó en el nombre del destinatario para ver si reconocía a la persona por su foto, pero aquel tuenti estaba privatizado y no podía ver de quien se trataba. Miró la pantalla y releyó el mensaje hasta casi aprenderselo de memoria mientas pensaba qué podía hacer. Podía ignorarlo o por el contrario espiar a su hermana. Tal vez fuera una broma de alguien de mal gusto, pero ¿y si fuera verdad qué así iba a descubrir el secreto de Alicia?.
Alicia llegó a una gran casa. Había estado en ella muchas veces. Era la casa de Rubén. Se escondió, ahora solo faltaba que saliera Rubén y le seguiría. Se preguntaba si tardaría mucho en aparecer. Hacía mucho frío para estar parada. Esperaba que no tardara mucho en salir de casa. De pronto la puerta se abrió. Alicia reconoció nuevamente aquella cazadora. Desde su escondite vió alarmada como Rubén se detenía al salir de casa. Se asustó y a punto estubo de desvelar su escondite pensando que la había descubierto, pero no, vió con alivio que el chico no la había visto. Rubén sacó su móvil, leyó algo y sonrió. Alicia lo observaba desde su escondite, esperando el momento para seguirlo. Muy pronto iba a saber qué se traía entre manos. Sonrió feliz, tan ensimismada en su plan que no se dió cuenta de que desde la lejanía alguien la observaba.
martes, 20 de septiembre de 2011
CAPÍTULO VI: UNA SORPRESA INESPERADA
Alicia se asomó a la ventana. Afuera estaba empezando a llover. Siempre le había gustado mojarse bajo la lluvia. Le llenaba de vida, de energía y le hacía reir a carcajadas. No había nada mejor que empaparse bajo la lluvia para devolverle la alegría, para en cierto modo ser feliz; y ahora mismo lo necesitaba, necesitaba "empaparse" de felicidad. Olvidarse por un momento de todo aquello, de su vida. Así pues salió al balcón de su nueva casa. Acababa de mudarse hacia escasas horas. Su padre la miró sonriente pero extrañado, seguía sin entender qué le sucedía a su hija y Paula su hija menor no le había facilitado ninguna información al respecto.
-¿Va todo bien Alicia?-preguntó Antonio sin dejar de mirarla.
-Sí papá, ningun problema- respondió Alicia forzando una sonrisa. Aquello era mentira pero Alicia sabía que no era el momento para darle más disgustos a su padre, más preocupaciones y a fin de cuentas estaba segura de que terminaría saliendo adelante como siempre. Ella era una luchadura.
En aquel preciso instante un ruido la devolvió a la realidad. Su móvil. Era un mensaje de Rubén.
Rubia kedams a las 6 en el parq de al lado de tu casa.teng q contart algo.besos. Rubén
Alicia se quedó helada al leer esas palabras. Estaba claro que ese mensaje le había llegado a ella por error, puesto que ella no era rubia y nunca lo había sido, y también que su emisor había sido rubén, "SU" rubén.
Mil preguntas inundaron en aquel instante su cabeza: ¿rubén le era infiel con una rubia?, ¿quién sería esa "rubia"?,¿qué tendría qué decirle a esa chica?,¿desde cuándo se la pegaba con otra?,...
Entonces se le ocurrió una idea. Iba a ir a aquella cita y lo iba a averiguar sin que ninguno de los dos se diera cuenta.
Ester miró su reloj de pulsera. Faltaba menos de una hora. Se diriguió hacia su gran armario verde pistacho y lo abrió de par en par. Aquella tarde necesitaba estar guapísima, de eso dependía todo. Se probó todo el armario buscando algo que ponerse para aquella ocasión. Nada le convencía y el montón de ropa que iba desechando encima de la cama cada vez era más grande. De pronto vió algo. Un vestido precioso que le había prestado Alicia hacía tiempo y que yacía olvidado en el suelo de aquel desastroso vestidor. Sin pensarlo dos veces, lo cogió y se lo puso. Estaba realmente preciosa con él. Irresistible.
Alicia estaba nerviosa. Eso de espiar no era lo suyo y tenía que intentar no levantar sospechas. Paula la miró y se dio cuenta de qué su hermana tramaba algo. Una sonrisa de oreja a oreja iluminó su cara por completo. Se le acaba de ocurrir un plan.
-¿Va todo bien Alicia?-preguntó Antonio sin dejar de mirarla.
-Sí papá, ningun problema- respondió Alicia forzando una sonrisa. Aquello era mentira pero Alicia sabía que no era el momento para darle más disgustos a su padre, más preocupaciones y a fin de cuentas estaba segura de que terminaría saliendo adelante como siempre. Ella era una luchadura.
En aquel preciso instante un ruido la devolvió a la realidad. Su móvil. Era un mensaje de Rubén.
Rubia kedams a las 6 en el parq de al lado de tu casa.teng q contart algo.besos. Rubén
Alicia se quedó helada al leer esas palabras. Estaba claro que ese mensaje le había llegado a ella por error, puesto que ella no era rubia y nunca lo había sido, y también que su emisor había sido rubén, "SU" rubén.
Mil preguntas inundaron en aquel instante su cabeza: ¿rubén le era infiel con una rubia?, ¿quién sería esa "rubia"?,¿qué tendría qué decirle a esa chica?,¿desde cuándo se la pegaba con otra?,...
Entonces se le ocurrió una idea. Iba a ir a aquella cita y lo iba a averiguar sin que ninguno de los dos se diera cuenta.
Ester miró su reloj de pulsera. Faltaba menos de una hora. Se diriguió hacia su gran armario verde pistacho y lo abrió de par en par. Aquella tarde necesitaba estar guapísima, de eso dependía todo. Se probó todo el armario buscando algo que ponerse para aquella ocasión. Nada le convencía y el montón de ropa que iba desechando encima de la cama cada vez era más grande. De pronto vió algo. Un vestido precioso que le había prestado Alicia hacía tiempo y que yacía olvidado en el suelo de aquel desastroso vestidor. Sin pensarlo dos veces, lo cogió y se lo puso. Estaba realmente preciosa con él. Irresistible.
Alicia estaba nerviosa. Eso de espiar no era lo suyo y tenía que intentar no levantar sospechas. Paula la miró y se dio cuenta de qué su hermana tramaba algo. Una sonrisa de oreja a oreja iluminó su cara por completo. Se le acaba de ocurrir un plan.
lunes, 12 de septiembre de 2011
capitulo V: confidencias
Alicia subió corriendo las escaleras de su casa. Pronto abandonaría aquel hogar. Había sido muy feliz allí pero ahora empezaba una etapa nueva de su vida. Sabía las consecuencias que tendría irse con su padre: crecer, madurar, aprender a hacer cosas por las que nunca había mostrado el más mínimo interés, y sin embargo tenía ganas de aprender. Su vida iba a cambiar muchísimo y cuanto antes lo aceptara mejor.
Paula miraba la pantalla del ordenador. Acababa de descubrir lo que estaba pasando o eso pensaba. Una sonrisa maliciosa iluminó su cara traviesa. De repente un ruido la hizo reaccionar y asustada cerró el tuenti lo más deprisa que pudo. -Hola- la saludó Alicia al entrar en la habitación. -¿De dónde vienes?-le preguntó su hermana intentando averiguar si su sospecha era cierta. -No te importa-vengo de por ahí-respondió Alicia de mala gana. -¿Y tú cómo es que estas en casa?-¿No tienes nada que hacer?-añadió.
-Pues ya ves, que con este frio no me apetecía salir-respondió Paula con una sonrisa timida, saliendo de la habitación.
¡Qué niña más rara!-exclamó Alicia con un suspiro al tiempo que abría su sesión de tuenti.
Ester estaba conectada. Alicia sonrió con alivio, necesitaba hablar con alguien y Ester era la persona indicada. Eran amigas desde que ambas tenían uso de razón
Paula encendió la televisión. No tenía nada mejor que hacer. Alicia estaba en el ordenador, pero a ella no le importaba. Solo podía pensar en su "gran descubrimiento", estaba segura de haber descubierto lo que le ocurría a su hermana. Además el comportamiento actual de Alicia confirmaba sus sospechas. Sabía lo que tenía que hacer pero necesitaba un buen plan para llevarlo a cabo sin que nadie se diera cuenta.
Paula miraba la pantalla del ordenador. Acababa de descubrir lo que estaba pasando o eso pensaba. Una sonrisa maliciosa iluminó su cara traviesa. De repente un ruido la hizo reaccionar y asustada cerró el tuenti lo más deprisa que pudo. -Hola- la saludó Alicia al entrar en la habitación. -¿De dónde vienes?-le preguntó su hermana intentando averiguar si su sospecha era cierta. -No te importa-vengo de por ahí-respondió Alicia de mala gana. -¿Y tú cómo es que estas en casa?-¿No tienes nada que hacer?-añadió.
-Pues ya ves, que con este frio no me apetecía salir-respondió Paula con una sonrisa timida, saliendo de la habitación.
¡Qué niña más rara!-exclamó Alicia con un suspiro al tiempo que abría su sesión de tuenti.
Ester estaba conectada. Alicia sonrió con alivio, necesitaba hablar con alguien y Ester era la persona indicada. Eran amigas desde que ambas tenían uso de razón
Aliiii cia
Wenas!!! que tal lokaaa??
Estercita
Holaaaa tiaa!!!que es de tu vida?? joer menos mal que te has conectado pensé que se te había tragado la tierra
Aliiii cia
tia tengo que contarte mil cosas..la verdad esq necesito hablar contigo..voi a explotar si sigo así
Estercita
tiaaa no me asustes.. ¿qué te pasa?
Aliiii cia
Por donde empiezo :(.. mis padres se separan...Rubén y yo lo hemos dejado :'( Se pira a otra ciudad a currar y eso no entraba dentro de mis planes de futuro. Estoy fatal. No se ni que hacer con mi vida tia
Estercita
Joerrrrr me has dejado de piedra tia. Oye aquí estoy pa lo que sea ehhh???no seas tonta..Siento lo de tus padres alix... y seguro que encuentras a un tio mejor..Rubén no te merecía tia y lo sabes
Aliiii cia
asias wapi..menos mal que te tengo a tí que sino... :)..me voi vale¿?un besito Es
Estercita
Vale cariño..cuidate andaaa loka..tq..besss
Ester se desconectó del tuenti. Lo que acababa de decirle Alicia acababa de abrirle los ojos. Llevaba mucho tiempo esperando aquello, demasiado en realidad. Ahora era su oportunidad, solo tenía que esperar el momento adecuado.
Paula encendió la televisión. No tenía nada mejor que hacer. Alicia estaba en el ordenador, pero a ella no le importaba. Solo podía pensar en su "gran descubrimiento", estaba segura de haber descubierto lo que le ocurría a su hermana. Además el comportamiento actual de Alicia confirmaba sus sospechas. Sabía lo que tenía que hacer pero necesitaba un buen plan para llevarlo a cabo sin que nadie se diera cuenta.
lunes, 5 de septiembre de 2011
capítulo IV: LA SEPARACIÓN
-Tú primero-decidió Alicia, sentándose en un banco próximo a donde se encontraban. Intuía lo que iba a suceder y prefería estar sentada. Además lo suyo era bastante largo de contar.
-De acuerdo-asintió rubén. Lo cierto es que aver como te digo esto-añadió pensativo y trás un rato dudándolo, decidió ir al grano. Verás Alicia llevo tiempo buscando un trabajo que me guste y lo he encontrado pero a un problema. Alicia iba a preguntar de qué se trataba pero Rubén la cortó y prosiguió- el problema es que he encontrado trabajo pero es fuera de aquí, en otra ciudad. Alicia lo miró y vió como él al decir esto la estaba mirando directamente a los ojos como esperando su aprobación, sin embargo en aquellos momentos no sabía que decir y permanecía callada rezando porque de nuevo Rubén rompiera aquel silencio.
-Bueno, es que no vas a decir nada-preguntó Ruben trás un rato de incómodo silencio.
-¿Y qué quieres que diga?- respondió finalmente Alicia. Tú ya lo tienes todo planeado. Vete. No has contado conmigo hasta que ya ha sido demasiado tarde. Marchate. Es tu vida. Es lo que quieres-concluyó Alicia contiendo las lágrimas.
-Alicia tienes que entenderlo-Es mi oportunidad de cumplir un sueño-insistió Rubén.
-Tú lo has dicho y muy bien además. Es tu sueño. No es el mio-respondió Alicia haciendo una pequeña mueca.
-Pero podrías venirte conmigo si quieres- le sugirió Rubén.
-Es tu sueño. No el mio-repitió ella.
-Y entonces...-Rubén comenzó.
-Entonces se acabó. Lo dejamos-Respondió Alicia antes de que Rubén pudiera terminar la pregunta.
Alicia se levantó dispuesta a irse, pero algo la sujetó. Era Rubén. -Alicia, espera por favor. Alicia se dió la vuelta- y ahora ¿qué quieres?-inquirió. -Simplemente que me digas ¿qué era eso que tenías que contarme?- le recordó Rubén.
-Mi vida se está yendo a la mierda-pensó Alicia pero sacando la mejor sonrisa que en aquellos instantes fue capaz de sacar miró a Rubén y respondió-no es nada. Tú tranquilo. Es una tontería. Y se dió la vuelta decidida a abandonar a aquel sitio antes de que pudiera arrepentirse de lo que acababa de hacer.
Ester estaba en su habitación. -¡Por fin en casa!-exclamó desplomándose encima de su mullido edredón azul cielo. Le gustaba viajar pero a veces los viajes de negocios de sus padres eran demasiado aburridos, como había sucedido con este último. Había terminado aburriendose de estar tantas horas sola, en la piscina o divagando de aquí para allá por todo el hotel. Si al menos tubiera una hermana o le hubieran dejado llevarse a una amiga la cosa habría sido distinta. En fin, era lo que tenía tener dos padres empresarios y ser hija única.
Ester se levantó de la cama y encendió el ordenador. Puso su cd favorito y se conectó al tuenti, esperando que al menos allí hubiera alguien conectado que la sacara un poco de su aburrimiento habitual.
-¡Qué raro, que Alicia no esté conectada!-exclamó con sorpresa al comprobar que su mejor amiga no se había conectado.- Veamos pues si hay alguien interesante-se dijo para sí misma.
-Tal vez he sido muy dura con Rubén-iba pensando Alicia de camino a casa. Ni siquiera le he dicho lo que me sucedía. Igual esté ahora preocupado por mí. ¿Y si me quiere?-Alicia sacudió la cabeza al pensar en esto último. Sabía que él no la quería. Ni siquiera le había insistido en que se fuera con él, solo se lo había sugerido y aquello no era nada. Aquello era lo mejor para los dos. Ella no quería retenerlo allí y mucho menos ser una carga para él. En aquellos momentos estaba sonando "No podíamos ser agua" de Maldita Nerea en su mp3. Le encantaba aquella canción, le hacía sonreir y no sabía muy bien porqué, pero ahora creía entender su letra mejor.
Rubén vió como Alicia se alejaba. Se había terminado. Tal vez era lo que tenía que pasar y sin embargo se sentía mal. Sabía que a ella le pasaba algo. Estaba seguro. Alicia no estaba bien, y sin embargo había decidido sacarlo de su vida. ¿Por qué?, no entendía nada. En el fondo sabía que siempre había sido un capullo con ella y que por tanto se lo merecía. Pero en el momento en que ella había decido terminar su relación, en ese momento él había comprendido algo: ella lo quería y por eso lo había dejado irse.
-De acuerdo-asintió rubén. Lo cierto es que aver como te digo esto-añadió pensativo y trás un rato dudándolo, decidió ir al grano. Verás Alicia llevo tiempo buscando un trabajo que me guste y lo he encontrado pero a un problema. Alicia iba a preguntar de qué se trataba pero Rubén la cortó y prosiguió- el problema es que he encontrado trabajo pero es fuera de aquí, en otra ciudad. Alicia lo miró y vió como él al decir esto la estaba mirando directamente a los ojos como esperando su aprobación, sin embargo en aquellos momentos no sabía que decir y permanecía callada rezando porque de nuevo Rubén rompiera aquel silencio.
-Bueno, es que no vas a decir nada-preguntó Ruben trás un rato de incómodo silencio.
-¿Y qué quieres que diga?- respondió finalmente Alicia. Tú ya lo tienes todo planeado. Vete. No has contado conmigo hasta que ya ha sido demasiado tarde. Marchate. Es tu vida. Es lo que quieres-concluyó Alicia contiendo las lágrimas.
-Alicia tienes que entenderlo-Es mi oportunidad de cumplir un sueño-insistió Rubén.
-Tú lo has dicho y muy bien además. Es tu sueño. No es el mio-respondió Alicia haciendo una pequeña mueca.
-Pero podrías venirte conmigo si quieres- le sugirió Rubén.
-Es tu sueño. No el mio-repitió ella.
-Y entonces...-Rubén comenzó.
-Entonces se acabó. Lo dejamos-Respondió Alicia antes de que Rubén pudiera terminar la pregunta.
Alicia se levantó dispuesta a irse, pero algo la sujetó. Era Rubén. -Alicia, espera por favor. Alicia se dió la vuelta- y ahora ¿qué quieres?-inquirió. -Simplemente que me digas ¿qué era eso que tenías que contarme?- le recordó Rubén.
-Mi vida se está yendo a la mierda-pensó Alicia pero sacando la mejor sonrisa que en aquellos instantes fue capaz de sacar miró a Rubén y respondió-no es nada. Tú tranquilo. Es una tontería. Y se dió la vuelta decidida a abandonar a aquel sitio antes de que pudiera arrepentirse de lo que acababa de hacer.
Ester estaba en su habitación. -¡Por fin en casa!-exclamó desplomándose encima de su mullido edredón azul cielo. Le gustaba viajar pero a veces los viajes de negocios de sus padres eran demasiado aburridos, como había sucedido con este último. Había terminado aburriendose de estar tantas horas sola, en la piscina o divagando de aquí para allá por todo el hotel. Si al menos tubiera una hermana o le hubieran dejado llevarse a una amiga la cosa habría sido distinta. En fin, era lo que tenía tener dos padres empresarios y ser hija única.
Ester se levantó de la cama y encendió el ordenador. Puso su cd favorito y se conectó al tuenti, esperando que al menos allí hubiera alguien conectado que la sacara un poco de su aburrimiento habitual.
-¡Qué raro, que Alicia no esté conectada!-exclamó con sorpresa al comprobar que su mejor amiga no se había conectado.- Veamos pues si hay alguien interesante-se dijo para sí misma.
-Tal vez he sido muy dura con Rubén-iba pensando Alicia de camino a casa. Ni siquiera le he dicho lo que me sucedía. Igual esté ahora preocupado por mí. ¿Y si me quiere?-Alicia sacudió la cabeza al pensar en esto último. Sabía que él no la quería. Ni siquiera le había insistido en que se fuera con él, solo se lo había sugerido y aquello no era nada. Aquello era lo mejor para los dos. Ella no quería retenerlo allí y mucho menos ser una carga para él. En aquellos momentos estaba sonando "No podíamos ser agua" de Maldita Nerea en su mp3. Le encantaba aquella canción, le hacía sonreir y no sabía muy bien porqué, pero ahora creía entender su letra mejor.
Rubén vió como Alicia se alejaba. Se había terminado. Tal vez era lo que tenía que pasar y sin embargo se sentía mal. Sabía que a ella le pasaba algo. Estaba seguro. Alicia no estaba bien, y sin embargo había decidido sacarlo de su vida. ¿Por qué?, no entendía nada. En el fondo sabía que siempre había sido un capullo con ella y que por tanto se lo merecía. Pero en el momento en que ella había decido terminar su relación, en ese momento él había comprendido algo: ella lo quería y por eso lo había dejado irse.
jueves, 1 de septiembre de 2011
CAPÍTULO III: un nuevo hogar (2º parte)
-Mamá, papá, me voy que he quedado-anunció Alicia entrando en el salón al tiempo que les daba un beso.
-Vale cariño-dijo Ruth-no vuelvas muy tarde-añadió un poco preocupada. Ultimamente Alicia estaba muy rara. Apenas pasaba tiempo en casa y salía mucho. Esperaba que aquello no influyerá en sus notas.
El portazo de la puerta acalló la voz de Ruth y Alicia ajena a las palabras de su madre sacó su mp3, y como siempre hacía, se dispuso a refugiarse en aquello que más amaba: la música. Era lo que siempre hacía cuando quería escapar, cuando tenía problemas. La música siempre estaba con ella y así sería pasará lo que pasase.
Ruth observó a su hija desaparecer en el umbral de la puerta, miró a su marido y le preguntó en un susurro-¿Tú sabes si Alicia tiene algún problema?.Estoy preocupada por ella.
Antonio miró a su mujer-No que yo sepa-declaró y añadió a continuación-ya sabes cómo es. Habrá discutido con alguna amiga o algo. Lo normal, vamos.
-Hablaré con ella-dijo finalmente Ruth mirando a su marido, o mejor dicho hablaremos con ella-se corrigió antes de abandonar la habitación, dejando a Antonio inmerso en sus pensamientos.
Alicia se colocó la bufanda y se puso los guantes y salió a la calle. Odiaba abrigarse pero hacía mucho frío fuera y no quería que su madre la riñera si se ponía mala. Mientras iba camino de su cita sintió un ruido en su bolso. Miró y vió que acababa de recibir un mensaje.
¿K pasa tia? tas desaparecida..ya toi aki.yamame y tomamos algo.
Era un mensaje de Ester, su mejor amiga que acababa de volver de vacaciones. Que suerte tenía pensaba Alicia-siempre estaba viajando. Con lo que le gustaba a ella viajar y casi nunca podía. Ya la llamaría, pensó y guardó de nuevo su móvil.
-¡¡Hola!!, ¿hay alguien en casa?-dijo Paula al tiempo que dejaba su carpeta en la mesa del recibidor.
¿Alicia?, ¿Mamá?, ¿Papá?-llamó Paula y se diriguió a la cocina. Allí estaba su padre con un vaso de agua en la mano, pero nada concentrado en beber.Estaba tan ensimismado que no se había dado cuenta de la presencia de su hija pequeña y de que esta le estaba observando. Al verlo así, Paula se asustó-papá ¿estás bien?-susurró tocándole la mano que estaba libre. Antonio se sobresaltó, derramando un poco de agua al oir la voz de su hija. Sacudió la cabeza y añadió-Sí pequeña. Estoy bien. Solo me has asustado, no te había oido llegar.
-Vale, entonces me voy a mi cuarto-anunció Paula más tranquila.
-Espera hija,tengo que preguntarte una cosa importante-dijo Antonio antes de que Paula pudiera dar un solo paso. Yo sé que Alicia te lo cuenta todo-prosiguió-Tu madre y yo estamos preocupados por ella, así que es importante que me respondas con sinceridad-añadió con firmeza-¿Tú sabes si tiene algún problema?.
A lo lejos se oyó el reloj de la plaza.
-¡Las 8!-Exclamó Alicia.-Ya llego tarde-añadió.-Espero que Rubén no lleve mucho esperando, y diciendo esto echo a correr. No le gustaba hacer esperar.
Desde lo lejos lo divisó, con su cazadora negra. Estaba guapísimo. Una sonrisa recorrió su rostro. La verdad es que era un chico muy guapo. Pero aquello no cambiaba nada, recordó, borrando aquella estúpida sonrisa de su cara. Notaba que cada día tenían menos en común. Que sus caminos seguían rumbos diferentes. No buscaban lo mismo. Él quería avanzar y ella no estaba preparada todavía para dar ese paso, y que fuera tan terriblemente guapo no cambiaba nada. No cambiaría de opinión por eso.
-Eyyyy guapo-le dijo tocándole en el hombro-¿llevas mucho tiempo esperando?
Rubén se volvió al sentir que alguien le tocaba-Ahhh, eres tú-exclamó con no demasiado entusiasmo en su voz.
-No, acabó de llegar-respondió mirando a Alicia.- Tú dirás-añadió con pasotismo, plantándole un beso que Alicia decidió esquivar.
-Tengo que contarte algo importante-anunció Alicia.
-¡Qué casualidad!, yo también tengo que contarte algo a tí-añadió Rubén.
Paula subió las escaleras que llevaban a su habitación. Bueno a la habitación que compartía también con su hermana, aunque ya sabía que sería por poco tiempo y pronto sería solo suya.Una sonrisa iluminó su rostro.
Encendió el ordenador y se metió en el tuenti. Últimamente casi no entraba. Siempre estaba conectada su hermana. Se preguntaba qué se traería Alicia entre manos. Se sorprendió al ver que su hermana no había cerrado la sesión y decidió aprovecharse de aquella oportunidad. A lo mejor descubría que le pasaba a Alicia.
-Vale cariño-dijo Ruth-no vuelvas muy tarde-añadió un poco preocupada. Ultimamente Alicia estaba muy rara. Apenas pasaba tiempo en casa y salía mucho. Esperaba que aquello no influyerá en sus notas.
El portazo de la puerta acalló la voz de Ruth y Alicia ajena a las palabras de su madre sacó su mp3, y como siempre hacía, se dispuso a refugiarse en aquello que más amaba: la música. Era lo que siempre hacía cuando quería escapar, cuando tenía problemas. La música siempre estaba con ella y así sería pasará lo que pasase.
Ruth observó a su hija desaparecer en el umbral de la puerta, miró a su marido y le preguntó en un susurro-¿Tú sabes si Alicia tiene algún problema?.Estoy preocupada por ella.
Antonio miró a su mujer-No que yo sepa-declaró y añadió a continuación-ya sabes cómo es. Habrá discutido con alguna amiga o algo. Lo normal, vamos.
-Hablaré con ella-dijo finalmente Ruth mirando a su marido, o mejor dicho hablaremos con ella-se corrigió antes de abandonar la habitación, dejando a Antonio inmerso en sus pensamientos.
Alicia se colocó la bufanda y se puso los guantes y salió a la calle. Odiaba abrigarse pero hacía mucho frío fuera y no quería que su madre la riñera si se ponía mala. Mientras iba camino de su cita sintió un ruido en su bolso. Miró y vió que acababa de recibir un mensaje.
¿K pasa tia? tas desaparecida..ya toi aki.yamame y tomamos algo.
Era un mensaje de Ester, su mejor amiga que acababa de volver de vacaciones. Que suerte tenía pensaba Alicia-siempre estaba viajando. Con lo que le gustaba a ella viajar y casi nunca podía. Ya la llamaría, pensó y guardó de nuevo su móvil.
-¡¡Hola!!, ¿hay alguien en casa?-dijo Paula al tiempo que dejaba su carpeta en la mesa del recibidor.
¿Alicia?, ¿Mamá?, ¿Papá?-llamó Paula y se diriguió a la cocina. Allí estaba su padre con un vaso de agua en la mano, pero nada concentrado en beber.Estaba tan ensimismado que no se había dado cuenta de la presencia de su hija pequeña y de que esta le estaba observando. Al verlo así, Paula se asustó-papá ¿estás bien?-susurró tocándole la mano que estaba libre. Antonio se sobresaltó, derramando un poco de agua al oir la voz de su hija. Sacudió la cabeza y añadió-Sí pequeña. Estoy bien. Solo me has asustado, no te había oido llegar.
-Vale, entonces me voy a mi cuarto-anunció Paula más tranquila.
-Espera hija,tengo que preguntarte una cosa importante-dijo Antonio antes de que Paula pudiera dar un solo paso. Yo sé que Alicia te lo cuenta todo-prosiguió-Tu madre y yo estamos preocupados por ella, así que es importante que me respondas con sinceridad-añadió con firmeza-¿Tú sabes si tiene algún problema?.
A lo lejos se oyó el reloj de la plaza.
-¡Las 8!-Exclamó Alicia.-Ya llego tarde-añadió.-Espero que Rubén no lleve mucho esperando, y diciendo esto echo a correr. No le gustaba hacer esperar.
Desde lo lejos lo divisó, con su cazadora negra. Estaba guapísimo. Una sonrisa recorrió su rostro. La verdad es que era un chico muy guapo. Pero aquello no cambiaba nada, recordó, borrando aquella estúpida sonrisa de su cara. Notaba que cada día tenían menos en común. Que sus caminos seguían rumbos diferentes. No buscaban lo mismo. Él quería avanzar y ella no estaba preparada todavía para dar ese paso, y que fuera tan terriblemente guapo no cambiaba nada. No cambiaría de opinión por eso.
-Eyyyy guapo-le dijo tocándole en el hombro-¿llevas mucho tiempo esperando?
Rubén se volvió al sentir que alguien le tocaba-Ahhh, eres tú-exclamó con no demasiado entusiasmo en su voz.
-No, acabó de llegar-respondió mirando a Alicia.- Tú dirás-añadió con pasotismo, plantándole un beso que Alicia decidió esquivar.
-Tengo que contarte algo importante-anunció Alicia.
-¡Qué casualidad!, yo también tengo que contarte algo a tí-añadió Rubén.
Paula subió las escaleras que llevaban a su habitación. Bueno a la habitación que compartía también con su hermana, aunque ya sabía que sería por poco tiempo y pronto sería solo suya.Una sonrisa iluminó su rostro.
Encendió el ordenador y se metió en el tuenti. Últimamente casi no entraba. Siempre estaba conectada su hermana. Se preguntaba qué se traería Alicia entre manos. Se sorprendió al ver que su hermana no había cerrado la sesión y decidió aprovecharse de aquella oportunidad. A lo mejor descubría que le pasaba a Alicia.
martes, 30 de agosto de 2011
CAPÍTULO III: un nuevo hogar (primera parte)
-Mamá, papá- dijo Alicia dirigiéndose hacia la cocina, donde Paula y sus padres ya estaban desayunando.- Ya sé con quien quiero vivir-concluyó Alicia esbozando una pequeña sonrisa. Sus padres la miraron esperando su decisión.
-He decidido que me voy con papá- dijo finalmente Alicia mirando a su padre.
¿Y por qué has tomado esa decisión?-preguntó Antonio, su padre, tras salir de su asombro. -Porque creo que es lo justo- respondió Alicia sin dudarlo ni un instante.
-¿Cómo?-preguntó Ruth, su madre.-No te entiendo. Alicia miro de soslayo a su padre y vio en sus ojos que tampoco entendía el porqué de su decisión, así que mirando a ambos concluyó- A ver Paula se queda con mamá, así que lo justo es que yo viva con papá, puesto que somos dos y así ninguno de vosotros vivirá solo. -¿Qué os parece mi decisión?-preguntó Alicia.
-Me parece acertada hija-dijo Ruth. Estoy orgullosa de tí y de lo buena persona que eres-añadió Antonio.
-¡Síii! Biennnnn...exclamó Paula. Por fin tendré una habitación para mi sola- añadió entre risas.
Rubén se levantó de la cama y se dispusó a ojear el periódico. Hacia meses que había decidido dejar de estudiar. Pensaba que era una perdida de tiempo y había decidido centrarse en su sueño:el mundo del motor. Le encantaba conducir y le daba igual lo demás. Tenía claro que quería dedicarse a eso, como camionero, taxista,... eso no lo sabía de fijo, solo sabía que su vida era conducir y lo tenía muy claro. Se había pasado los últimos años ahorrando para sacarse todos los carnets existentes. Su novia no lo comprendía y la verdad es que estaba bastante harto de discutir una y otra vez con ella sobre lo mismo. No estaban pasando por un buen momento y la verdad es que ya no sabía que hacer.
-Este parece bueno- exclamó Rubén dando un golpe en la mesa. Acababa de ver un anuncio de chofer bastante interesante, aunque la pega era que el trabajo era en otra ciudad y no sabía si tendría suficiente dinero como para poder irse, y además tendría que hablarlo con Alicia, su novia.
-Alicia- dijo Antonio golpeando la puerta con los nudillos-visteté, he quedado con una señora para que nos enseñe un piso aquí cerca- añadió su padre.
-Perfecto, dame un par de minutos-respondió Alicia desde dentro. Alicia cogió una básica del cajón y sus pantalones favoritos, se hizo un moño desenfadado, cogió su móvil y salió de la habitación.
Diez minutos despues Alicia y su padre estaban viendo un piso bastante centrico.- Y aquí está uno de los servicios-dijo la casera al tiempo que les enseñaba una pequeña y acogedora estancia. Alicia lo miró todo con una sonrisa en la cara, le gustaba la idea de poder tener un baño para ella sola aunque fuera diminuto, siempre lo había compartido todo con Paula.Ahora tenía la oportunidad de tener una habitación para ella sola y además su propio baño. Le gustaba bastante aquel piso.
Y este es el otro- añadió nuevamente la casera. La voz de la casera hizo a Alicia sobresaltarse y salir de su ensimismamiento. Miró la nueva habitación que esta les mostraba: otra estancia algo mayor que la anterior.
- Muy bien y ahora vamos a ver las habitaciones-dijo la casera. El piso dispone de un salón y tres habitaciones-continúo explicando.
Ésta es la de mayor tamaño-afirmó la casera-deteniéndose en la habitación más alejada de la entrada.
¿Qué te parece Alicia?-preguntó su padre mirandola. ¿Te gustaría que esta fuera tu habitación?. Tiene muy buen tamaño ¿verdad?-añadió Antonio con una sonrisa.
- Es perfecta papá- respondió Alicia abrazando a su padre, feliz por verlo sonreir. Sabía que lo estaba pasando muy mal y necesitaba cariño más que nunca.
Sacó su movil del bolsillo del pantalón: Kri ncsito vrt. Kdams sta tard n el parq, a =hora q smpr, ok¿?tq. Y se lo envió a Rubén.
5-Febrero-2008
-Hoy he ido con papá a ver un piso. Es bastante bonito y está muy centrico. Me gusta la idea de poder tener mi propia habitación y un cuarto para mi sola. Papá ha decidido que sea el más grande de todo el piso. Me da mucha pena. Sé que lo está pasando muy mal. Creo que mamá entiende mi postura de irme a vivir con papá, no ha puesto ninguna pega. Es lo mejor para todos. Así ninguno de los dos estará solo y además el piso este (si al final nos quedamos con él) está muy cerca de la casa de mamá, así que podremos vernos a menudo. Espero y deseo que puedan ser amigos. No me gustaría que mis padres se llevarán a matar la verdad.
Cambiando de tema, no sé que hacer con lo de Rubén. Está muy raro. Sigue con esa obsesión suya por todo lo que lleva ruedas. Parece que yo no le importo nada y encima dice que no le entiendo. He kedado en una hora con él. Tenemos que hablar y le tengo que contar lo de mis padres que todavia no lo sabe.
Mañana te cuento querido diario. Me voy a arreglar. Un besito.
Alicia
-He decidido que me voy con papá- dijo finalmente Alicia mirando a su padre.
¿Y por qué has tomado esa decisión?-preguntó Antonio, su padre, tras salir de su asombro. -Porque creo que es lo justo- respondió Alicia sin dudarlo ni un instante.
-¿Cómo?-preguntó Ruth, su madre.-No te entiendo. Alicia miro de soslayo a su padre y vio en sus ojos que tampoco entendía el porqué de su decisión, así que mirando a ambos concluyó- A ver Paula se queda con mamá, así que lo justo es que yo viva con papá, puesto que somos dos y así ninguno de vosotros vivirá solo. -¿Qué os parece mi decisión?-preguntó Alicia.
-Me parece acertada hija-dijo Ruth. Estoy orgullosa de tí y de lo buena persona que eres-añadió Antonio.
-¡Síii! Biennnnn...exclamó Paula. Por fin tendré una habitación para mi sola- añadió entre risas.
Rubén se levantó de la cama y se dispusó a ojear el periódico. Hacia meses que había decidido dejar de estudiar. Pensaba que era una perdida de tiempo y había decidido centrarse en su sueño:el mundo del motor. Le encantaba conducir y le daba igual lo demás. Tenía claro que quería dedicarse a eso, como camionero, taxista,... eso no lo sabía de fijo, solo sabía que su vida era conducir y lo tenía muy claro. Se había pasado los últimos años ahorrando para sacarse todos los carnets existentes. Su novia no lo comprendía y la verdad es que estaba bastante harto de discutir una y otra vez con ella sobre lo mismo. No estaban pasando por un buen momento y la verdad es que ya no sabía que hacer.
-Este parece bueno- exclamó Rubén dando un golpe en la mesa. Acababa de ver un anuncio de chofer bastante interesante, aunque la pega era que el trabajo era en otra ciudad y no sabía si tendría suficiente dinero como para poder irse, y además tendría que hablarlo con Alicia, su novia.
-Alicia- dijo Antonio golpeando la puerta con los nudillos-visteté, he quedado con una señora para que nos enseñe un piso aquí cerca- añadió su padre.
-Perfecto, dame un par de minutos-respondió Alicia desde dentro. Alicia cogió una básica del cajón y sus pantalones favoritos, se hizo un moño desenfadado, cogió su móvil y salió de la habitación.
Diez minutos despues Alicia y su padre estaban viendo un piso bastante centrico.- Y aquí está uno de los servicios-dijo la casera al tiempo que les enseñaba una pequeña y acogedora estancia. Alicia lo miró todo con una sonrisa en la cara, le gustaba la idea de poder tener un baño para ella sola aunque fuera diminuto, siempre lo había compartido todo con Paula.Ahora tenía la oportunidad de tener una habitación para ella sola y además su propio baño. Le gustaba bastante aquel piso.
Y este es el otro- añadió nuevamente la casera. La voz de la casera hizo a Alicia sobresaltarse y salir de su ensimismamiento. Miró la nueva habitación que esta les mostraba: otra estancia algo mayor que la anterior.
- Muy bien y ahora vamos a ver las habitaciones-dijo la casera. El piso dispone de un salón y tres habitaciones-continúo explicando.
Ésta es la de mayor tamaño-afirmó la casera-deteniéndose en la habitación más alejada de la entrada.
¿Qué te parece Alicia?-preguntó su padre mirandola. ¿Te gustaría que esta fuera tu habitación?. Tiene muy buen tamaño ¿verdad?-añadió Antonio con una sonrisa.
- Es perfecta papá- respondió Alicia abrazando a su padre, feliz por verlo sonreir. Sabía que lo estaba pasando muy mal y necesitaba cariño más que nunca.
Sacó su movil del bolsillo del pantalón: Kri ncsito vrt. Kdams sta tard n el parq, a =hora q smpr, ok¿?tq. Y se lo envió a Rubén.
5-Febrero-2008
-Hoy he ido con papá a ver un piso. Es bastante bonito y está muy centrico. Me gusta la idea de poder tener mi propia habitación y un cuarto para mi sola. Papá ha decidido que sea el más grande de todo el piso. Me da mucha pena. Sé que lo está pasando muy mal. Creo que mamá entiende mi postura de irme a vivir con papá, no ha puesto ninguna pega. Es lo mejor para todos. Así ninguno de los dos estará solo y además el piso este (si al final nos quedamos con él) está muy cerca de la casa de mamá, así que podremos vernos a menudo. Espero y deseo que puedan ser amigos. No me gustaría que mis padres se llevarán a matar la verdad.
Cambiando de tema, no sé que hacer con lo de Rubén. Está muy raro. Sigue con esa obsesión suya por todo lo que lleva ruedas. Parece que yo no le importo nada y encima dice que no le entiendo. He kedado en una hora con él. Tenemos que hablar y le tengo que contar lo de mis padres que todavia no lo sabe.
Mañana te cuento querido diario. Me voy a arreglar. Un besito.
lunes, 8 de agosto de 2011
capítulo II: La gran decisión
A partir de este capítulo (este incluido), voy a escribir una especie de diario donde plasmaré los sentimientos, reflexiones, emociones,... de Alicia: su historia
Alicia cerró la puerta de su habitación de un portazo y se desplomó encima de la cama llorando desconsoladamente. Las lágrimas la ahogaban. Sus padres se iban a separar. Aquello no podía ser verdad, tenía que tratarse de una broma de mal gusto. ¿Qué pasaba con ella y con Paula? ¿A caso sus opiniones no contaban para nada?. No soportaba la idea de no volver a estar todos juntos nunca más. Finalmente se rindió al sueño y cayó rendida. Había sido un día muy duro.
A la mañana siguiente su madre le comunicó que su padre en unos días abandonaría la casa, el tiempo suficiente para que encontrase un nuevo hogar donde vivir a partir de entonces; y puesto que ella era mayor de edad, podría vivir con quién ella decidiese. Paula sin embargo no tenía elección al ser menor y viviría con su madre. En ese momento Alicia lo vió claro, supo lo que era lo correcto y mirando a su madre tomó una decisión que cambiaría bastante su vida.
¿Cuál será la decisión que habrá tomado Alicia?
4-2-08 LA HISTORIA DE ALICIA
-Hoy me han dado la peor noticia que podrían darme. Mis padres han decidido separarse. ¿Qué pasa con Paula y conmigo?, ¿acaso no importa nuestra opinión?. No sé que hacer. Me siento tan impotente. Voy a echar de menos ver a mamá y papá juntos. No sé, tal vez la gente tenga razón y esto no sea tan malo. No lo sé, el caso es que ahora mismo lo veo todo demasiado negro. ¿Qué debería hacer yo?, mamá me ha dicho que decida con quién quiero vivir, pero es tan díficil. Me da pena Paula, es tan pequeña todavía. Ella no tiene elección. Vivirá con mi madre. Sólo puedo llorar. Debo tomar una decisión cuanto antes.
Soy tonta. No sé cómo no he visto la que se venía encima. Últimamente no he hecho otra cosa que escuchar música. Es que no lo aguantaba. En mi casa sólo se oían voces y voces. No sé cómo Paula puede soportarlo.
Mi vida es un asco. Menos mal que tengo muchos amigos, porqué sino. Con Rubén las cosas tampoco van bien. Creo que me precipité saliendo con él. Me agobia mucho. Creo que deberíamos dejarlo. Necesitó estar sola.
Bueno diario, voy a intentar dormir a ver si puedo. Un besito. Alicia
Alicia cerró la puerta de su habitación de un portazo y se desplomó encima de la cama llorando desconsoladamente. Las lágrimas la ahogaban. Sus padres se iban a separar. Aquello no podía ser verdad, tenía que tratarse de una broma de mal gusto. ¿Qué pasaba con ella y con Paula? ¿A caso sus opiniones no contaban para nada?. No soportaba la idea de no volver a estar todos juntos nunca más. Finalmente se rindió al sueño y cayó rendida. Había sido un día muy duro.
A la mañana siguiente su madre le comunicó que su padre en unos días abandonaría la casa, el tiempo suficiente para que encontrase un nuevo hogar donde vivir a partir de entonces; y puesto que ella era mayor de edad, podría vivir con quién ella decidiese. Paula sin embargo no tenía elección al ser menor y viviría con su madre. En ese momento Alicia lo vió claro, supo lo que era lo correcto y mirando a su madre tomó una decisión que cambiaría bastante su vida.
¿Cuál será la decisión que habrá tomado Alicia?
4-2-08 LA HISTORIA DE ALICIA
-Hoy me han dado la peor noticia que podrían darme. Mis padres han decidido separarse. ¿Qué pasa con Paula y conmigo?, ¿acaso no importa nuestra opinión?. No sé que hacer. Me siento tan impotente. Voy a echar de menos ver a mamá y papá juntos. No sé, tal vez la gente tenga razón y esto no sea tan malo. No lo sé, el caso es que ahora mismo lo veo todo demasiado negro. ¿Qué debería hacer yo?, mamá me ha dicho que decida con quién quiero vivir, pero es tan díficil. Me da pena Paula, es tan pequeña todavía. Ella no tiene elección. Vivirá con mi madre. Sólo puedo llorar. Debo tomar una decisión cuanto antes.
Soy tonta. No sé cómo no he visto la que se venía encima. Últimamente no he hecho otra cosa que escuchar música. Es que no lo aguantaba. En mi casa sólo se oían voces y voces. No sé cómo Paula puede soportarlo.
Mi vida es un asco. Menos mal que tengo muchos amigos, porqué sino. Con Rubén las cosas tampoco van bien. Creo que me precipité saliendo con él. Me agobia mucho. Creo que deberíamos dejarlo. Necesitó estar sola.
Bueno diario, voy a intentar dormir a ver si puedo. Un besito. Alicia
miércoles, 3 de agosto de 2011
capítulo I: una noticia inesperada
No pensaba publicar este capítulo hasta el viernes pero me voy dos días fuera a desconectar un poco del mundo, cosa que en gran medida necesito, y por lo tanto he decidido adelantar la publicación del capítulo para hoy. Sin más aquí os dejo el primer capítulo. Espero que os guste tanto como a mi.
Capítulo I: Una noticia inesperada
Alicia bajó corriendo las escaleras, dando un tremendo portazo al salir de casa. Estaba harta de oir voces a todas horas. Sus padres no hacían más que discutir y discutir a todas horas. Discutían por todo y ella estaba harta de eso. Hacía ya tiempo que las cosas habían empezado a tambalearse y ella era consciente de ello. Odiaba ver a sus padres así pero qué podía ella hacer. Intentaba no dar problemas a sus padres, incluso había aprendido a sacarse las castañas del fuego ella sola pero aquello no servía para nada, sus padres discutían por cualquier cosa, incluso hasta por tonterías.
Alicia se puso los cascos y se dispuso a escuchar música, mientras unas pequeñas lágrimas empezaban a surguir de sus ojos. Era lo que siempre hacía cuando estaba triste, lo que hacía cuando necesitaba olvidar. Aquella era su forma de evadirse de todo y de todos. La música la ayudaba a huir de su realidad. Era su más fiel amiga. Y en estos momentos necesitaba olvidar su vida, evadirse de todo, escapar de su mundo que empezaba a desmoronarse. Caminó durante horas intentando evadirse de sus pensamientos, solo disfrutar del sonido que emanaba de su mp3. Sabía que no tendría que estar ahí sino en casa estudiando, ya faltaba poco para los exámenes, pero estudiar le resultaba imposible en aquellos momentos, no podía concentrarse con sus padres discutiendo a todas horas. Ni siquiera recordaba cómo había podido llegar tan lejos con sus estudios. En aquellos momentos le parecía increíble.
Alicia salió de sus pensamientos y miró el reloj. ¡Dios mio!Era tardísimo. Aquella tarde se había entretenido demasiado. Esperaba que no le dijeran nada. Según estaban las cosas solo le faltaba eso. En aquelos momentos su móvil empezó a sonar. Alicia lo cogió. Era su madre. Escuchó las palabras de su madre y se apresuró a llegar a casa, parecía importante.
Cuando entró en su habitación, se encontró a Paula, su hermana acurrucada en un rincón de la misma. Había estado llorando, estaba segura. Estaba vez la discusión debía de haber sido aún peor que otras veces. Paula no lloraba por cualquier cosa, Alicia sabía que su hermana era más fuerte que ella. En aquel momento su madre anunció que la cena estaba lista y comunicó a sus hijas que tenían algo muy importante y serio que decirles.
¿Qué tendrán los padres de Alicia que decirles a ella y a Paula?
Capítulo I: Una noticia inesperada
Alicia bajó corriendo las escaleras, dando un tremendo portazo al salir de casa. Estaba harta de oir voces a todas horas. Sus padres no hacían más que discutir y discutir a todas horas. Discutían por todo y ella estaba harta de eso. Hacía ya tiempo que las cosas habían empezado a tambalearse y ella era consciente de ello. Odiaba ver a sus padres así pero qué podía ella hacer. Intentaba no dar problemas a sus padres, incluso había aprendido a sacarse las castañas del fuego ella sola pero aquello no servía para nada, sus padres discutían por cualquier cosa, incluso hasta por tonterías.
Alicia se puso los cascos y se dispuso a escuchar música, mientras unas pequeñas lágrimas empezaban a surguir de sus ojos. Era lo que siempre hacía cuando estaba triste, lo que hacía cuando necesitaba olvidar. Aquella era su forma de evadirse de todo y de todos. La música la ayudaba a huir de su realidad. Era su más fiel amiga. Y en estos momentos necesitaba olvidar su vida, evadirse de todo, escapar de su mundo que empezaba a desmoronarse. Caminó durante horas intentando evadirse de sus pensamientos, solo disfrutar del sonido que emanaba de su mp3. Sabía que no tendría que estar ahí sino en casa estudiando, ya faltaba poco para los exámenes, pero estudiar le resultaba imposible en aquellos momentos, no podía concentrarse con sus padres discutiendo a todas horas. Ni siquiera recordaba cómo había podido llegar tan lejos con sus estudios. En aquellos momentos le parecía increíble.
Alicia salió de sus pensamientos y miró el reloj. ¡Dios mio!Era tardísimo. Aquella tarde se había entretenido demasiado. Esperaba que no le dijeran nada. Según estaban las cosas solo le faltaba eso. En aquelos momentos su móvil empezó a sonar. Alicia lo cogió. Era su madre. Escuchó las palabras de su madre y se apresuró a llegar a casa, parecía importante.
Cuando entró en su habitación, se encontró a Paula, su hermana acurrucada en un rincón de la misma. Había estado llorando, estaba segura. Estaba vez la discusión debía de haber sido aún peor que otras veces. Paula no lloraba por cualquier cosa, Alicia sabía que su hermana era más fuerte que ella. En aquel momento su madre anunció que la cena estaba lista y comunicó a sus hijas que tenían algo muy importante y serio que decirles.
¿Qué tendrán los padres de Alicia que decirles a ella y a Paula?
martes, 2 de agosto de 2011
La historia de Alicia
Sinopsis
Alicia es una chica bastante problemática. Siempre ha sido de esas chicas que aprueban las asignaturas por los pelos y no especialmente popular en el instituto. Nunca ha tenido una vida realmente fácil pero todo se complica aún más para ella el día que recibe la peor noticia de todas. A partir de ese mismo instante su vida dará un giro de 180 grados y comenzará a escribir su historia con el fin de desahogarse. Además Alicia descubrirá la traición por parte de alguien en un momento muy díficil para ella y creyéndose sola tomará serias decisiones que pueden cambiar su vida para siempre.
Alicia es una chica bastante problemática. Siempre ha sido de esas chicas que aprueban las asignaturas por los pelos y no especialmente popular en el instituto. Nunca ha tenido una vida realmente fácil pero todo se complica aún más para ella el día que recibe la peor noticia de todas. A partir de ese mismo instante su vida dará un giro de 180 grados y comenzará a escribir su historia con el fin de desahogarse. Además Alicia descubrirá la traición por parte de alguien en un momento muy díficil para ella y creyéndose sola tomará serias decisiones que pueden cambiar su vida para siempre.
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