cartas

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martes, 3 de enero de 2012

capitulo XII : una cita con un "desconocido" (2ª parte)

Eran amigos desde hacia años. Alicia no recordaba con exactitud cuantos pero al volver la vista atrás y mirar al pasado siempre estaba David. David siempre había sido su paño de lágrimas, su conciencia, su mayor confidente y por encima de todo su mejor amigo. Eso siempre había creado habladurías entre sus amigas que no creían que entre una chica y un chico pudiera haber solo amistad. Pero Alicia no sentía nada más por su amigo aunque tenía que reconocer que era un chico muy guapo. Llevaba mucho tiempo sin verle, ahora que lo pensaba desde antes de que ella empezará con Rubén. David nunca había aceptado que saliera con aquel tío, decía que no era trigo limpio y al final ella había comprobado que su amigo tenía razón. Rubén era un capullo, no podía olvidar ese instante en que lo había visto con su ex mejor amiga. Aquel tío había hecho que ella y David se distanciaran, se dejaran de hablar durante un montón de meses y ahora Alicia acababa de comprobar que a pesar de todo él había seguido cuidando de ella aunque no tenía muy claro cómo David podía haber estado al corriente de todo lo que pasaba. Había algo que no encajaba y por el momento no era capaz de ver que era.

- Lo siento mucho Alicia- se apresuró a decir David nada más verla. Siento no haber estado ahí para prevenirte de todo.

-Tú lo intentaste-le excusó Alicia-la culpa es mía, fui una tonta por no creerte. Es más, tengo que estarte incluso agradecida porque después de todo lo que te dije tú has estado ahí siempre. Eres un amigo David-concluyó Alicia esbozando una pequeña sonrisa.

-No hay que darlas-respondió David- devolviéndole una sonrisa similar. -Vamos, ven conmigo. Vayamos a dar una vuelta y me cuentas todo y te explico lo que sé- añadió David con aires de misterio.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

capitulo XII: una cita con un "desconocido"

Al día siguiente Alicia se levantó bastante animada. Hoy comenzaría su plan. Empezó a recoger, fregó la loza y limpió la casa, tal y como hacía cada mañana desde que se había ido a vivir con su padre. Después de comer se dirigió al armario y empezó a mirar su ropa. No sabía que ponerse. No quería parecer una buscona pero tampoco una estrecha. Al final se decidió por unos vaqueros bastante ajustados y una camiseta un poco escotada. Le gustaba insinuar más que enseñar. Y se calzó unas botas con un poco de tacón. Se encaminó al baño rezando porque su padre no le preguntara que a donde iba vestida de tal forma y para su suerte vio con alivio que la puerta del salón estaba cerrada lo cual significaba que su padre o estaba viendo la tele o dormía la siesta. Cogió su cazadora de cuero que estaba colgada en el hall, metió en su pequeño bolso lo necesario y salió de casa cerrando la puerta con sigilo. Después de caminar unos 5 minutos llegó al parque donde había quedado con el chico del mensaje privado. De pronto cayó en la cuenta de que no sabía quién era ni como lo reconocería , estaba apunto de irse cuando una voz hizo que se girara.

Alicia-dijo la voz.

David-¿eres tú quién me ha citado aquí?-dijo Alicia reconociendo aquella voz

Se giró y allí detrás de ella estaba un chico alto, moreno y de ojos claros. Era David

domingo, 18 de diciembre de 2011

capítulo XI: una decisión equivocada (segunda parte)

Alicia se dispuso a contestar aquel email. Era de un chico que había agregado en una red social llamada badoo. No lo conocía de nada sólo habían chateado un par de veces pero le valía para empezar con su plan. Simplemente quedaría, tontearía con él y se refugiaría en aquel chico, nada más no quería nada serio con nadie pero necesitaba estar con alguien y aquel chico parecía majo. Le inspiraba confianza y todo pero solo sería un "rollo" de un día o de unos días, algo que le ayudara a sobrellevar todo lo que de pronto se le había venido encima.

Las manos de Rubén acariciaron su cuerpo. Ester sonreía feliz envuelta semi desnuda en aquella manta color púrpura, se estremecía, había deseado tantas veces ese momento. No podía creerse que estuviera pasando de verdad. Rubén también sonreía nunca hubiera imaginado que aquella estúpida rubia fuera tan fácil de convencer. El primer día con ella y ya se la había tirado. Había sido más fácil de lo que pensaba. Ahora solo tenía que fingir todo lo que quisiera que aquel juego durara y no creía que eso fuera ningún problema.

capitulo XI: una decisión equivocada

Alicia se tumbó en la cama e hizo un repaso de las últimas semanas de su vida: dos traiciones y la separación de sus padres, no sabía muy bien cómo afrontar todo eso. Era una chica fuerte pero sabía que no le resultaría fácil superar la separación de sus padres y menos aún la traición de la que había sido su "mejor" amiga. Qué su historia con Rubén hubiera acabado era lo de menos, su madre siempre le decía que tíos los había a patadas. Alicia cogió el portátil con desgana para mirar si tenía algún email nuevo o algún mensaje que le devolviera un poco las ganas de sonreir. Entró al tuenti y borró a Ester, no quería saber nada de ella nunca más, le había hecho muchísimo daño. Entonces se dio cuenta de que todo le había pasado por ser tan buena e ingenua y tomó una decisión nunca más jugarían con ella ahora empezaba su turno. Ahora sería ella la que disfrutaría, vacilaría y jugaría con la gente. A partir de ese momento su corazón iba a ser de hielo, lo protegería a capa y espada y solo alguien bueno de verdad podría romper su coraza y enseñarle a confiar de nuevo en los demás.

Todos esos pensamientos recorrían la mente de Alicia mientras deslizaba el ratón por la pantalla de su ordenador en busca de algo que saciará su sed de venganza. De pronto sus ojos se detuvieron en un email de un chico que le había escrito. Alicia sonrió aquello es lo que estaba buscando.

martes, 11 de octubre de 2011

capítulo x: la extraña llamada

Puesto que me lo has pedido tantas veces y sé que de verdad te gusta mi historia, he decidido escribir un capítulo extra esta semana. Creo que mi inspiración se iría sin ti, tú me inspiras, eres mi "muso" por así decirlo.


Alicia observó como se quemaba hasta la última foto y abrió un poco la ventana para que saliera aquella humareda no quería que su padre pensara que había estado fumando, solo le faltaba eso. En aquel instante su móvil comenzó a iluminarse, alguien la estaba llamando. Alicia se enjugó una lágrima y respondió intentando ocultar que había estado llorando. - Digamé- dijo Alicia con la voz algo temblorosa por el reciente llanto.

- Al fin lo has descubierto ¿verdad?-exclamó una voz al otro lado del teléfono. -¿Quién eres?-inquirió Alicia- ¿Y de qué hablas?- Sabes perfectamente a lo que me refiero- respondió aquella misteriosa voz. -Algo en ti sabía que Ester no era de fiar y lo sabes- añadió y sin más colgó. ¿Oiga?, ¿oiga?- inquirió Alicia en vano pues quien fuera ya había colgado. - ¡Ay, Dios mio!- exclamó Alicia desplomándose sobre la cama- menudo día-. Se levantó y cogió su cuaderno, aquel que había decidido que sería su confidente, el único que sabría todo aquello que pasaba por su mente y sin más empezó a escribir.



1-3-08        LHDA

- "Menuda mierda de vida, hoy ha resultado ser uno de los peores días de mi vida, aún peor que el día que recibí la peor noticia de la historia: que mis padres se separaban. Hace unas horas recibí un mensaje de Rubén, mi exnovio, muy extraño por lo cual enseguida deduje que ese mensaje no iba dirigido a mi sino a otra chica a la cual por cierto se refirió como rubia. Rubén y yo hace unos días que lo dejamos, cosa que no me sorprendió mucho la verdad ya que últimamente apenas nos veiamos y cuando quedabamos siempre era yo la que lo proponía de lo cual ya estaba yo bastante harta. Pero lo peor estaba por llegar y es que hace escasos minutos he descubierto la identidad de esa misteriosa rubia. Resulta que esa rubia no era otra que mi "mejor amiga" Ester a la cual conozco desde que era una niña. De golpe he entendido todo, sus risas, sus miradas, sus cuchicheos y por lo visto he debido ser la última en enterarme porque me ha llamado alguien muy extraño al móvil que no he sabido averigüar quien puede ser pero fuera quien fuese también lo sabía. Joder!!!!soy un desastre, primero Rubén y ahora Ester ¿qué más puede pasarme?. Logicamente nuestra amistad se ha acabado para siempre y he quemado hasta la última foto que teníamos juntas. Es que es muy fuerte. ¿No sé qué puedo hacer ahora?. No soy una persona a la que le resulte fácil precisamente hacer amigos."

 Alicia dejó el boligrafo encima de la mesa y ocultó el cuaderno en su lugar secreto no quería que nadie lo encontrara, cogió su portátil y lo encendió. Esperó a que se iniciara del todo e inició sesión en su tuenti. Vió que tenía un privado y lo abrió con sorpresa al ver que no conocía al remitente del mismo.

"Alicia al final te enteraste de la verdad. Nunca has hecho caso a tus amigos de verdad. Confiabas demasiado en Ester cuando todos te deciamos que no era trigo limpio. Y tú solita te has caido del burro, ahora ya ves como era en realidad tu gran "amiga". Quizá este mensaje te parezca cruel pero tú sabes que es la verdad. Te espero mañana a media tarde en el mismo parque en el que has sido traicionada. Solo así sabrás quién soy"

Alicia se frotó los ojos una y mil veces y leyó el mensaje otras tantas. Aquello era una cita pero no una cualquiera sino una cita con un desconocido y por lo que veía con un desconocido que en realidad la conocía muy bien, tal vez hasta un amigo suyo. No tenía ni idea de quien podía tratarse y sabía que si quería saberlo tendría que asistir.

Paula encendió la televisión y se tumbó en el sofá. Acababa de volver a casa. ¡Qué fuerte!- exclamó-tapándose la boca con la mano que le quedaba libre, al recordar lo que minutos antes había descubierto.

capítulo IX: resentimiento

Alicia los vió y se dió la vuelta. Las lágrimas no dejaban de salir de sus ojos.¿Cómo había podido Ester hacerle eso? ¿Cómo había estado tan ciega y no había visto lo que pasaba?. De pronto había entendido todo, aquellas miradas entre los dos, aquellas risitas cuando alguna vez ella tenía que ausentarse por unos instantes y les dejaba solos. - Seré tonta- exclamó para sus adentros, -por eso me decía que era un capullo que no me merecía- Menuda zorra.- Nunca volveré a dirigirle la palabra.


-Estás guapísima hoy Ester-exclamó Rubén cuando sus ojos se posaron sobre la muchacha rubia.- Pareces una princesa- Ester sonrió ruborizada por los piropos que el muchacho le propiciaba, ajena a que unos metros atrás alguien la observaba y a que Alicia había descubierto su secreto. Por unos instantes lo había olvidado, había olvidado su plan y su traición. Un plan que tal y cómo lo había planeado estaba dando resultado, estaba segura de que aquella noche terminaría por seducirlo o al menos eso esperaba. Sabía que más tarde o más temprano alguien descubriría lo que había hecho y entonces Alicia no tardaría en saberlo.

Rubén ni siquiera había pensado en eso. Él sabía que aquella chica era un blanco fácil. Alicia nunca lo había sido, en realidad nunca le había gustado demasiado y por lo tanto le daba igual lo que ella pensara de aquello. Él iba a su bola, era un egoísta y no sentía la más mínima compasión por ella, en realidad ni por ella ni por nadie. Sólo quería sacar lo que pudiera de aquella situación, ni loco pensaba volver a adentrarse en una relación con nadie. Le gustaba mucho más ir de flor en flor, picoteando hoy de aquí y mañana de allí, las relaciones serias no eran de su agrado. Demasiado compromiso, demasiada responsabilidad, él solo quería divertirse y con esa finalidad había quedado con Ester.

 Alicia llegó a casa y entró pegando un fuerte portazo al cerrar la puerta tras ella. Por suerte su padre no estaba en casa. Mejor no tenía ganas de explicar aquello. Entró en su cuarto dispuesta a saciar su dolor de la forma que fuera posible. Necesitaba desahogarse de alguna manera. Se subió a una silla y empezó a tirar al suelo todos los álbumes de fotos que tenía y buscando cómo una loca deshechar aquel insoportable dolor de su alma, buscó todas las fotos que tenía con Ester y con un mechero empezó a quemarlas. Con lágrimas en los ojos vió como una a una aquellas fotos se consumían por el fuego, tal y como se había consumido una amistad de años, hasta no quedar más que unas escasas cenizas.

martes, 4 de octubre de 2011

capítulo 8: la traición

Rubén salió de su casa, sin percatarse de que alguien le estaba siguiendo. Se detuvo un segundo para mirar la hora y continuó caminando, había quedado en un parque no muy lejos de allí. Alicia observaba con cautela cada uno de sus movimientos no quería que él la descubriera, no le gustaba eso de tener que seguirlo pero ese mensaje estaba segura de que era la respuesta a todas las preguntas que emanaban de su cabeza.

Ester sacó un espejo ya era casi la hora y necesitaba saber si seguía impoluta, perfecta. Se miró y sonrió aliviada, por suerte ni un pelo fuera de su lugar y el maquillaje seguía perfecto. Esperaba que él fuera puntual. No le gustaba nada que la hicieran esperan.  De pronto recordó algo que borró su sonrisa de un soplido, hacía años en aquel mismo parque había conocido a alguien muy especial, muy cerca de donde ahora se encontraba sentada. Ella estaba jugando en aquel parque cuando oyó a alguien llorar. No tardó en divisar que se trataba de una niña de más o menos su edad que lloraba porque se había caído, asustada por la herida de su rodilla de la cual emanaba bastante sangre. Fue entonces cuando ella se acercó y la acompañó hasta donde se encontraban sus padres que la curaron, y entonces también se hicieron amigas. Eran las mejores amigas del mundo, cuando una lloraba la otra se sentía triste y cuando reía la otra también lo hacía. Habían compartido mil secretos. Y ahora ¿qué pasaría?. Ahora todo iba a cambiar, después de aquella tarde no sería capaz de ni siquiera mirarla a la cara; pero ya no había vuelta atrás. De repente un leve ruido la sobresaltó, se giró y allí estaba él. Una sonrisa amarga apareció en su rostro.

Alicia también lo vió y la vió a ella. Las lágrimas empezaron a surcar por todo su rostro. Ahora lo entendía todo. Y lo que más le dolía no era que él la hubiera utilizado sino la traición de ella.