Al día siguiente Alicia se levantó bastante animada. Hoy comenzaría su plan. Empezó a recoger, fregó la loza y limpió la casa, tal y como hacía cada mañana desde que se había ido a vivir con su padre. Después de comer se dirigió al armario y empezó a mirar su ropa. No sabía que ponerse. No quería parecer una buscona pero tampoco una estrecha. Al final se decidió por unos vaqueros bastante ajustados y una camiseta un poco escotada. Le gustaba insinuar más que enseñar. Y se calzó unas botas con un poco de tacón. Se encaminó al baño rezando porque su padre no le preguntara que a donde iba vestida de tal forma y para su suerte vio con alivio que la puerta del salón estaba cerrada lo cual significaba que su padre o estaba viendo la tele o dormía la siesta. Cogió su cazadora de cuero que estaba colgada en el hall, metió en su pequeño bolso lo necesario y salió de casa cerrando la puerta con sigilo. Después de caminar unos 5 minutos llegó al parque donde había quedado con el chico del mensaje privado. De pronto cayó en la cuenta de que no sabía quién era ni como lo reconocería , estaba apunto de irse cuando una voz hizo que se girara.
Alicia-dijo la voz.
David-¿eres tú quién me ha citado aquí?-dijo Alicia reconociendo aquella voz
Se giró y allí detrás de ella estaba un chico alto, moreno y de ojos claros. Era David
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